La Universidad de Alberta en Canadá, a partir de la pediatra Anita Kozyrskyj, publicó un estudio en el que menciona que los bebés que conviven con perrhijos tienen menor riesgo de contraer obesidad y alergias, debido a que tienen más elevados dos tipos de microbios intestinales.

Esto lo dieron a conocer después de comparar muestras fecales de 746 pequeños, de los cuales 70% formaban parte de familias en las que habían perrhijos durante el embarazo tenían perro.
El resultado fue que los bebés que viven con perros tienen el doble de Oscillospira y Ruminococcus, bacterias que ayudan a disminuir el riesgo a desarrollar obesidad, alergias y asma. Este efecto también se puede provocar por la presencia de gatos.

Con este estudio, podemos comprobar que siempre es una buena idea contar con la compañía de un peludo, incluso durante y después del embarazo.
